Se ha ganado un partido imposible
En el flojo primer tiempo del Deportivo Alavés, el gol de Toni Martínez en el último minuto no solo sirvió para reducir la diferencia en el marcador, sino que evidenció que Quique Sánchez Flores necesitaba hacer cambios en el descanso. Le dio un impulso y decidió realizar cuatro sustituciones con la intención de revertir el partido.
Jon Guridi, Denis Suárez, Abde Rebbach e Ibrahim Diabaté entraron al campo y cambiaron por completo el desarrollo del encuentro. Sin embargo, se notaba la diferencia en el rendimiento de los jugadores que permanecieron en el campo: Jon Pacheco, Pablo Ibáñez, Carles Aleñá y Lucas Boyé se quedaron fuera.
En la segunda parte, el Alavés salió con una nueva intensidad. El debut de Diabaté, aunque tardío, fue importante, ya que su fuerza física le permitió jugar sin miedo ante el portero Radu. Lograron un gran éxito: Ángel Pérez anotó en el minuto 50 tras una gran jugada de Toni Martínez. El Celta, por su parte, tuvo un gol anulado, y aunque en un momento el Alavés dejó de marcar, mantuvo el resultado a su favor.
Toni Martínez anotó en el minuto 74, y en los últimos minutos, Abde se convirtió en el autor del gol que selló el 3-4.
La importancia de los cambios
Los cambios realizados por Quique demostraron ser extremadamente efectivos. Diabaté jugó con gran fuerza y fue capaz de superar a la defensa rival. Denis Suárez y Guridi además, fueron fundamentales para reforzar el medio campo. Abde, en particular, tuvo un papel exitoso tanto en defensa como en ataque.
Así, Sánchez Flores avanzó en los cambios tácticos y logró identificar las claves para ganar el partido.




