La apuesta de Galbiati ha fracasado
En el momento que más lo necesitaban, Paolo Galbiati decidió voltear su carta y apostar por los veteranos. A pesar de haber sido un defensor de una amplia rotación para mantener al equipo fresco y competitivo a lo largo de la temporada, en el partido más importante del año, hizo una apuesta casi exclusivamente por cinco jugadores: Forrest, Simmons, Kurucs, Luwawu-Cabarrot y Diakite. Sin embargo, no lograron evitar la decepción.
Asimismo, esta eliminación ha causado un gran duelo, ya que este título se esperaba con muchas esperanzas en el Buesa Arena, especialmente con el Joventut como rival. El partido terminó con un resultado de 88-96, no solo como una derrota, sino que también evidenció la falta de soluciones. Spagnolo será el ejemplo más claro; el italiano fue un pilar en los dos primeros cuartos, pero en el segundo periodo se desmoronó.
No obstante, aunque los cinco jugadores acumularon minutos, su rendimiento en los últimos meses fue inferior. Así, Forsk anotó 14 puntos, pero no fue efectivo. Simmons aportó 18 puntos, pero el contexto de la derrota reducía todas sus estadísticas. Finalmente, Kurucs, con 11 puntos y 10 rebotes, fue quien brindó el menor apoyo en relación a la temporada y el ambiente.
Aun así, los baskonistas se mostraron indiferentes en la presión entre los jugadores y, cuando las oportunidades se redujeron, no existió un sistema que funcionara. La defensa en casa fue un reto difícil para Ricky Rubio, ya que fue complicado verlo en la cancha.
Esto es,
