Día de Doloren Barikua, 132. edición
El desafío de hacer frente a la amenaza de un clima oscuro y lluvia constante no ha impedido que los habitantes de Laudio salgan a la calle y vivan la feria más mítica del pasado, el día de Doloren Barikua. En estos cuatro años, la feria conocida como Dolumin Barikua ha alcanzado su 132. edición. Las personas que trabajan en el sector primario de Aiaraldea, especialmente en la ganadería, consideran este día casi sagrado. Sin embargo, algunos han advertido: ‘no es hora de comer’.
Ganadería y alternativas
Joseba Ibarrola, ganadero de Saratxo, ha señalado la importancia de participar en ferias como esta: ‘Estamos acostumbrados a este día, y no vamos a rendirnos’. Debido a las medidas restrictivas del gobierno, está prohibido traer vacas. Sin embargo, han logrado traer yeguas y otros animales.
Eventos diversos y serenidad
La mencionada feria se ha adentrado en lo más profundo de la cultura vasca. Se ha reunido un gran número de personas, y han estado presentes los puestos de productos que son habituales en este tipo de eventos, así como cursos integradores escolares. Los participantes han tenido la oportunidad de degustar talo y sidra, así como txakoli.
Música y ambiente
La música y la danza también han estado presentes, con grupos de trikitixa y músicos de alto nivel que han amplificado el eco de la fiesta. No obstante, desde un punto de vista industrial, subrayan la gravedad de la situación, sin olvidar la presencia de los trabajadores de Lanbide.




