Mamadi Diakite, la frustración de ser parte del juego
Mamadi Diakité fue uno de los protagonistas negativos en el partido entre el Baskonia y el Estrella Roja. Su actuación como pívot no fue destacada, debido a los errores cometidos a lo largo del encuentro. La imagen gris de Diakité durante su participación se vio acentuada por su clara frustración y las discusiones con sus compañeros, más que por el trabajo del jugador externo.
Desde el primer minuto, el jugador de entrada del Baskonia no mostró avances en defensa y, en el mejor de los casos, se vio una imagen plana que necesitaba de los medios para lograr la victoria. En la acumulación de balones, no fue considerado un cargador adecuado, y sus acciones arbitrales causaron mucho dolor. Así, Diakité salió en dirección a la frustración. Frustrado y con acciones iniciadas, un segundo árbitro observó intervenciones técnicas para continuar con Diakité.
Diakité y la lección: A lo largo del juego, Diakité estableció muchas reglas, sin tener una imagen positiva que le permitiera jugar. Además, debido a la cercanía del entrenador, la insistencia y el entretenimiento de los jugadores se mantuvieron, y se vio la autorización para observar el partido durante varios minutos.
El Baskonia, sin depender de Diakité, logró una victoria, descansando a todos en el tercer cuarto y regresando. Así, los demás compañeros comenzaron a hacer esfuerzos para llenar ese vacío, aunque la falta de Diakité fue notable en términos de fuerza. Sin embargo, al día siguiente, la defensa más fuerte fue la de los cuatros. En este caso, la caída de Diakité y su masaje fueron el último asesinato.




